González-Blanco García, Elena2024-05-202024-05-202006-01-01https://hdl.handle.net/20.500.14468/12530Me ha tocado la tarea, ritual por lo demás en estas circunstancias, de recoger la Bibliografía de mi primer y más entrañable maestro, que sin mucha colaboración por mi parte, todo hay que decirlo, me ha enseñado de todo y al que estoy profundamente agradecida. De su mano recorrí los primeros vericuetos de la lengua latina y con cinco años aprendí de memoria una serie larga de versos de la Eneida, a su vera supe lo que era toponimia cuando tenía pocos más, encima de sus hombros recorrí media Europa y aprendí a hablar sus idiomas, y crecí viviendo la vida natural de mi mundo, sin recelo ni miedo, pero siempre acompañada de la palabra iluminadora y de la referencia cultural sólida y seria que aclaraba mi vida, desde las obras de un hombre cuyas características más definitorias probablemente han sido la seriedad, la coherencia y una profunda fe en Dios y en la Humanidad, que lo han convertido en infatigable. Cuando tuve edad me hizo alejarme de su lado para estudiar sólo con mis fuerzas, e impulsada por él, he vivido recibiendo siempre la influencia intelectual de todos los ambientes científicos del mundo.esinfo:eu-repo/semantics/openAccessCurrículum vitae de Antonino González Blanco (junio 2006)journal articlebiografías